Familias de osos andinos causan sensación en las redes sociales, tras ser captados recientemente en videos caminando y sin apuros por la vía férrea Machu Picchu-Ollantaytambo y bosques del Santuario Histórico de Machu Picchu, en la provincia cusqueña de Urubamba.
Tres claves
1).-Madres con sus oseznos se desplazan por los rieles y causan sensación en los turistas.
2).- Pese a ser carnívoros no se han reportado ataques de los osos hacia las personas.
3). El oso andino o ukumari es monitoreado por especialistas con collares satelitales para conocer sus hábitos.
En los registros se observan madres con sus oseznos y jovenzuelos que se desplazaban por los rieles, se aproximan al río Vilcanota y afortunadamente no sufrieron accidentes ante la aparición de trenes de turistas, quienes no dudaron en registrar a los ejemplares.
Roberto Carlos Quispe García, especialista en monitoreo bilógico y control de vigilancia del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado Peruano (Sernanp), informó que la aparición de los osos de anteojos es cotidiana al ser su hábitat natural.
“Esta madre con sus oseznos, aledaño al centro poblado de Machu Picchu, (su aparición) es normal, la riel a pesar de que es usada por los servicios ferroviarios no ha resultado ser un impedimento para el tránsito de los osos, no fractura su habitad”, explicó el especialista.
Según destacó, el Sernanp desde hace tres años de trabajo con una organización no gubernamental monitorean a los ukumaris u osos andinos con collares satelitales, y cuentan con una población de más de 70 osos en todo el santuario.
“Empezamos a conocer cómo es el comportamiento, dónde están distribuidos en tiempo real, por donde se mueven, qué espacios están prefiriendo usar para alimentarse y tenemos muchas preguntas más, donde se pueden reproducir, que temporalidad usan el espacio del santuario, en lluvias y época de secas; muy aparte de los collares satelitales, también tenemos cámaras trampa”, explicó.
En Machu Picchu no se han reportado ataques de osos a humanos, pese a que el oso suele ser carnívoro, se alimenta de ratones, ganados silvestres; sin embargo, debe prevalecer la prevención.
Para evitar que los osos sufran accidentes como ser arrollados por los trenes, ahora que se dejan ver mucho más por la vía férrea, Quispe García afirmó que trabajan con las empresas ferroviarias y promueven señaléticas adecuadas. No solo los osos estarían en peligro, también otras especies.
Los ukumaris no tienen una ruta específica de desplazamiento en el Santuario de Machu Picchu y el programa de collares satelitales demostró que más del 80% del santuario está ocupado por este mamífero “el oso habita casi todo el territorio del santuario, usa el espacio a diestra y siniestra por donde se le pueda antojar, estos espacios van conectados por periodos de alimentación y reproducción”, aclara.
En los registros de video los osos de anteojos, de diferentes edades, fueron captados junto a bromelias terrestres o achupallas alimentándose, sin que estos lleguen a atacarse pues se hallan en la abundancia de comida y empiezan incluso a convivir.
La sorpresiva aparición de los osos puede generar sorpresa y temor en los visitantes, al respecto el especialista del Sernanp recomienda mantener la calma, no acercarse, sobre todo a las madres cuando están con sus oseznos “la madre podría reaccionar por proteger a la cría”, sin embargo, el comportamiento del oso no es agresivo.
“Mantener la calma, tratar de alejarse un poco, ir a un lugar un poco seguro, agruparse con otros turistas, el oso tiende a desviarse al hábitat natural y si tiene crías con mayor rapidez lo va hacer porque tiene que cuidar a su cría. Los juveniles normalmente se acercan o tratan de acercarse, pero a través de sonidos o algún grito disuasivo pueden ser ahuyentados”, sugiere.
Agredir a estos animalitos, considerados vulnerables y una especie amenazada, que obligó al Estado Peruano a protegerlos, está penado con cárcel.
