Una denuncia de organismos de derechos humanos señala que el Gobierno argentino dejó de enviar kits de ADN a consulados, dificultando la identificación de posibles hijos de desaparecidos fuera del país.
Tres claves
1. Interrupción de envíos: se suspendió el envío de kits de ADN a consulados argentinos en el exterior.
2. Impacto en la búsqueda: la medida afecta a personas que dudan de su identidad y no pueden viajar a Argentina para realizarse estudios.
3. Cuestionamientos de organismos: Abuelas de Plaza de Mayo y redes internacionales advierten un retroceso en políticas de derechos humanos.
El Gobierno del presidente argentino Javier Milei interrumpió el envío de kits de ADN a sus consulados en el exterior, una herramienta clave para personas que sospechan ser hijos de desaparecidos durante la última dictadura (1976-1983). Estos kits permitían tomar muestras en sedes diplomáticas sin necesidad de viajar al país.
La decisión fue cuestionada por integrantes de la red internacional vinculada a Abuelas de Plaza de Mayo, quienes señalaron que el mecanismo funcionaba desde hace dos décadas sin inconvenientes. Según denunciaron, la medida limita el acceso al derecho a la identidad, especialmente para quienes viven fuera del país.
Desde el entorno de derechos humanos también advirtieron que el cambio forma parte de un proceso más amplio de desarticulación de políticas vinculadas a memoria, verdad e identidad. Aunque el Gobierno argumenta problemas de validez judicial en la custodia de muestras, especialistas sostienen que el sistema había demostrado ser eficaz durante años.
