El Rojo perdía 3-0 y luego 4-2, pero lo igualó en el minuto 99 con un cabezazo de Fedorco. El equipo de Avellaneda mostró carácter para reaccionar, aunque el resultado dejó sensaciones encontradas en el Libertadores de América.
Independiente protagonizó un verdadero partidazo en Avellaneda al empatar 4-4 frente a Unión de Santa Fe en un partido cargado de goles, errores y emociones hasta el último segundo. El equipo santafesino fue muy superior en el primer tiempo y llegó a ponerse 3-0 con tantos de Cristian Tarragona de penal, Brahian Cuello y Mateo Del Blanco. Ignacio Pussetto descontó antes del descanso para mantener con vida al Rojo.
En el arranque del complemento, Gabriel Ávalos marcó de penal y acercó a Independiente al 3-2. Sin embargo, Unión volvió a golpear a los 19 minutos con Maizon Rodríguez, que aprovechó un córner para estirar la ventaja a 4-2 y silenciar nuevamente al estadio. El conjunto visitante parecía tener el partido bajo control.
Pero Independiente reaccionó a puro empuje. Ávalos volvió a marcar a los 68 minutos y encendió la ilusión en Avellaneda. Con más ganas que claridad, el Rojo empujó a Unión contra su arco y llenó el área de centros en busca del empate.
Cuando el partido se moría, llegó el desahogo. En el noveno minuto de descuento, Juan Fedorco apareció de cabeza para sellar el 4-4 definitivo y desatar un festejo agónico. Aun así, el clima en el estadio dejó en claro que los hinchas esperan mucho más de un equipo que busca acercarse a la pelea por el campeonato.
Con este empate, Independiente dejó pasar una buena oportunidad para acercarse a los líderes, mientras que Unión tampoco pudo sostener una ventaja que lo hubiera dejado mejor ubicado en la tabla en la lucha por la clasificación a la siguiente fase.
