Cientos de indígenas de Pando y Beni llegaron a La Paz tras una marcha de 1.000 km para pedir que se derogue una ley que reclasifica sus tierras, temiendo perderlas ante bancos y latifundistas.
TRES CLAVES:
1. La ley permite reclasificar tierras pequeñas como medianas para que puedan ser hipotecadas.
2. Indígenas temen perder sus cultivos y tierras ancestrales por deudas con la banca privada.
3. La marcha comenzó en Porvenir y duró 28 días, sumando manifestantes de varias comunidades.
La protesta indígena en Bolivia se originó tras la promulgación de una norma que modifica la categoría de tierras agrarias, permitiendo que sean hipotecadas para acceder a créditos.
Los agricultores nativos de la Amazonía, que reciben sus tierras por herencia ancestral, consideran que esta medida pone en riesgo su propiedad y su modo de vida, basado en cultivos para autoconsumo y venta local.
Durante 28 días, los manifestantes recorrieron más de 1.000 kilómetros desde Porvenir hasta La Paz, enfrentando al mal de altura y condiciones precarias de alojamiento.
El gobierno sostiene que el cambio de categoría es voluntario y niega que implique riesgos para los indígenas, pero, sin embargo, no logró detener la movilización ni alcanzar acuerdo alguno.
Esta manifestación se suma a otras protestas sociales previstas para la semana, incluyendo paros de obreros, docentes y mineros, y bloqueos de transportistas en Santa Cruz, reflejando un clima de creciente tensión social en el país.
