La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) celebró el cese de hostilidades entre Israel y Líbano, y adviertió que la crisis continúa con más de un millón de desplazados y graves daños en infraestructura.
TRES CLAVES:
1. Más de 1 millón de personas desplazadas y 141.000 refugiadas en más de 700 centros de acogida en Líbano.
2. Más de 2.000 muertos y destrucción de hospitales, puentes, carreteras y viviendas por ataques recientes.
3. Hay familias alojadas en escuelas y edificios gubernamentales sin condiciones básicas de privacidad, hygiene y calefacción.
El alto el fuego de diez días entre Israel y Líbano es considerado un primer paso para salvar vidas, y la OIM subrayó que la crisis humanitaria es grave por la destrucción de infraestructuras esenciales y la magnitud del desplazamiento, que afecta a cientos de miles de personas que viven en condiciones precarias.
La OIM destacó que miles de desplazados carecen de un hábitat adecuado y que la reconstrucción del país requerirá financiamiento sostenido y recursos esenciales para evitar que el desplazamiento se prolongue por años.
