Dos profesionales de la salud murieron en la ciudad de Buenos Aires en circunstancias vinculadas a la sustracción y uso ilegal de anestésicos hospitalarios en fiestas privadas, y la justicia investiga una red que extraía estos fármacos para consumo recreativo.
TRES CLAVES:
1. Un enfermero y un anestesiólogo fueron hallados muertos por uso de fentanilo y propofol en sus casas.
2. Los anestésicos sustraídos provenían del Hospital Italiano, donde dos empleados fueron suspendidos y procesados.
3. Las sustancias se usaban en fiestas llamadas «Propofest», con dosis administradas mediante bombas de infusión y asistencia médica para evitar riesgos.
El hallazgo de dos cuerpos de profesionales de la salud reavivó la investigación sobre la extracción ilegal de anestésicos en hospitales de Buenos Aires.
Los fármacos, que solo deben usarse en entornos médicos, eran desviados para su consumo en eventos privados donde se ofrecían «viajes controlados» con propofol y fentanilo.
Las autoridades confirmaron que las sustancias provenían del Hospital Italiano, que suspendió a dos empleados implicados y reforzó sus controles internos.
La investigación judicial apunta a una red sustraía los medicamentos y emitía certificados falsos para evitar la detección en controles antidoping.
El caso genera preocupación por la implicación de profesionales de la salud y el uso indebido de anestésicos en contextos recreativos, con consecuencias fatales.
