En el acto por el Día del Trabajador, la CGT rechazó convocar un paro general, criticó al Gobierno por la falta de diálogo y propuso crear un frente con empresarios para defender el trabajo y la producción.
TRES CLAVES:
1. Cristian Jerónimo afirmó que “los que dicen paro general les decimos que no existen” y defendió la lucha responsable de la CGT.
2. Octavio Argüello advirtió que “la paciencia se terminó” y llamó a no abandonar la lucha contra las políticas económicas.
3. Jorge Sola pidió un nuevo contrato social que incluya a empresarios, pymes y trabajadores para construir un futuro con justicia social.
El Consejo Directivo de la Confederación General del Trabajo (CGT) realizó un acto en la Plaza de Mayo con críticas al gobierno nacional argentino.
Aunque se esperaba un anuncio de paro general, los dirigentes descartaron esa medida y optaron por fortalecer un frente de unidad con el sector empresario.
Los oradores coincidieron en que las políticas económicas actuales afectan a trabajadores, jubilados y PyMEs, y llamaron a la unidad para defender el empleo y la producción.
También destacaron la necesidad de generar un espacio de diálogo con el Gobierno, al que acusaron de estar “divorciado” de las demandas sindicales.
La CGT insistió en que la protesta es responsabilidad de los gremios, pero propuso avanzar hacia un nuevo contrato social que integre a todos los sectores para garantizar justicia social y desarrollo.
Esta postura marca un cambio en la estrategia sindical frente a la crisis económica y judicial que atraviesa la reforma laboral propuesta por el Gobierno libertario de Javier Milei.
