La Organización de Estados Americanos (OEA) convocó a una reunión extraordinaria para discutir la situación política interna de Bolivia tras más de cuatro horas de violentos enfrentamientos entre la Policía y manifestantes que intentaron ingresar al centro de La Paz.
Tres claves
1).-El encuentro se realizará el miércoles 20 de mayo en la sede del organismo en Washington, según comunicó la OEA en su aviso oficial de prensa.
2).-El Consejo Permanente de la OEA analizará alianzas estratégicas con el sector privado y la crisis política que atraviesa Bolivia.
3).- Desde el lunes pasado, la ciudad de La Paz experimentó actos de violencia entre trabajadores y las fuerzas del orden.
La crisis boliviana surge en un contexto de prolongada presión social y política. El canciller Fernando Aramayo acusó públicamente al expresidente Evo Morales de querer “destrozar un proceso político democrático” que marcó el fin de un régimen de 20 años gracias a la acción de las instituciones.
Aramayo destacó que el respaldo internacional es un mensaje claro hacia todo el hemisferio. El funcionario boliviano insistió que se trata de un apoyo a la democracia y no exclusivamente a la figura presidencial de Rodrigo Paz, “un respaldo al pueblo boliviano, no al gobierno ni al gabinete como tal”. Estos pronunciamientos, agregó, reafirman la defensa de la democracia y los derechos humanos en la región.
El próximo miércoles, el Consejo Permanente de la OEA analizará alianzas estratégicas con el sector privado y la crisis política que atraviesa Bolivia. La reunión será transmitida con interpretación simultánea en cuatro idiomas y podrá seguirse a través de las plataformas digitales del organismo.
Las manifestaciones, protagonizadas por sectores afines a la Central Obrera Boliviana, comenzaron exigiendo la Ley 1720 —derogada días después por el gobierno nacional—, luego sumaron demandas por los daños asociados a la desestabilización de la gasolina y actualmente reclaman la renuncia del presidente Paz. Desde el lunes en la mañana, la ciudad de La Paz experimentó actos de violencia entre marchistas y las fuerzas del orden.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Gobierno de Estados Unidos denunció que los disturbios ocasionaron una crisis humanitaria, con escasez de medicamentos, alimentos y combustible. En un pronunciamiento divulgado por sus redes sociales, condenó toda acción destinada a desestabilizar al gobierno elegido democráticamente de Rodrigo Paz y expresó su respaldo a los esfuerzos oficiales para restaurar la paz y la seguridad del país.
En un solo día de disturbios, más de cuatro horas de choques en el centro paceño dejaron al menos tres trabajadores de prensa y varios civiles heridos, según lo confirmó un bombero voluntario citado en el reporte vespertino de este lunes. Dos periodistas sufrieron contusiones y un camarógrafo fue alcanzado por esquirlas de dinamita, lo que le provocó lesiones en la pierna.
Las movilizaciones se intensificaron tras la derogación de la Ley 1720, con los sindicatos reclamando indemnizaciones por la crisis de los combustibles y denunciando la incapacidad del gobierno para resolver la situación. El incremento de la conflictividad trasladó el epicentro de la crisis política a la agenda internacional.
