La Organización Internacional del Trabajo (OIT) destacó el diálogo social en Uruguay durante la visita del director general del organismo Gilbert Houngbo. El dirigente se reunió con el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, y representantes que participarán de la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo. El ministro uruguayo confirmó que Uruguay se postulará para presidir la próxima Conferencia Internacional de la OIT en junio en Ginebra.
Tres claves
1).-Uruguay fue el único país del Mercosur incluido en la gira regional del director general de la OIT.
2).-Para el gobierno, el dato confirma el lugar que ocupa el país en materia de negociación colectiva, institucionalidad laboral y diálogo tripartito entre Estado, trabajadores y empleadores.
3).- La Conferencia Internacional del Trabajo es el principal órgano deliberativo de la OIT y reúne a gobiernos, sindicatos y organizaciones empresariales de sus 187 estados miembros.
Houngbo transmitió una valoración positiva sobre el sistema uruguayo de relaciones laborales. En particular, destacó la búsqueda de consensos, la negociación colectiva y la permanencia de ámbitos de diálogo social como referencias relevantes en un mundo del trabajo atravesado por cambios tecnológicos, tensiones productivas y nuevas formas de empleo.
La agenda incluyó audiencias con el presidente Yamandú Orsi y con la presidenta de la Asamblea General, Carolina Cosse. También se desarrollaron reuniones con el Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional y con delegaciones del Consejo Nacional Consultivo Asesor en Políticas de Inspección del Trabajo.
En ese marco, Castillo anunció que Uruguay presentará oficialmente su candidatura para presidir la próxima Conferencia Internacional del Trabajo, que se desarrollará en junio en Ginebra. La delegación uruguaya será encabezada por el subsecretario Hugo Barreto y estará integrada también por representantes de empleadores y trabajadores.
La Conferencia Internacional del Trabajo es el principal órgano deliberativo de la OIT y reúne a gobiernos, sindicatos y organizaciones empresariales de sus 187 estados miembros. Allí se discuten normas laborales, políticas de empleo, protección social, seguridad y salud en el trabajo, libertad sindical, negociación colectiva y desafíos emergentes del mundo laboral.
La eventual presidencia uruguaya tendría un valor simbólico relevante. Colocaría al país en una posición de alta visibilidad dentro del sistema multilateral del trabajo y permitiría proyectar una tradición nacional construida alrededor de la negociación colectiva, los Consejos de Salarios y la institucionalización del conflicto laboral.
El reconocimiento de la OIT llega, sin embargo, en un momento de debate interno. Las cámaras empresariales han manifestado cuestionamientos al funcionamiento del sistema de negociación colectiva y prevén llevar nuevamente sus planteos al organismo internacional. Esas diferencias muestran que el diálogo social uruguayo es valorado como arquitectura institucional, pero sigue atravesado por tensiones concretas sobre reglas, equilibrios y autonomía de las partes.
El movimiento sindical, por su parte, reivindica la negociación colectiva como una herramienta central de democracia laboral, distribución del ingreso y protección de derechos. Para el PIT-CNT, la presencia de la OIT y el reconocimiento al modelo uruguayo fortalecen la necesidad de profundizar espacios tripartitos en un contexto de transformación tecnológica, informalidad, empleo juvenil y cambios en la organización del trabajo.
El gobierno busca ubicarse en ese punto de equilibrio: defender la negociación colectiva como seña de identidad del país, atender observaciones de empleadores y trabajadores, y proyectar a Uruguay como un actor capaz de contribuir al debate internacional sobre empleo, productividad, derechos y cohesión social.
