El Sumo Pontífice inicia su gira por África en Argelia dando comienzo a un periplo de 18.000 kilómetros que lo llevará por cuatro naciones. Bajo el lema del encuentro, la Iglesia busca fortalecer su presencia en el continente con mayor crecimiento de fieles en el mundo.
Tres claves
- Hito en Argelia: Es la primera vez que un Papa visita el país en décadas, con un fuerte enfoque en el diálogo con el mundo islámico y un homenaje a San Agustín en Annaba.
- Foco en la juventud: Con paradas en Camerún y Angola, el Papa busca conectar con las nuevas generaciones de católicos africanos, quienes representan el futuro demográfico de la institución.
- Agenda de Paz: La gira abordará las tensiones regionales en Guinea Ecuatorial y las crisis humanitarias en el África subsahariana, reforzando el rol de la Iglesia como mediadora política.
El Papa León XIV fue recibido con honores de Estado por el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune. En su primer discurso en suelo africano, el Pontífice destacó la importancia de la convivencia entre religiones y el respeto a la soberanía de los pueblos.
Este inicio de gira marca un cambio de rumbo en el Vaticano, priorizando las «periferias» geográficas y espirituales en un contexto de incertidumbre global, donde África emerge como un actor central para la estabilidad del Mediterráneo y el Atlántico Sur.
La logística del viaje, que incluye 11 discursos y 7 misas multitudinarias, ha movilizado a miles de voluntarios en ciudades como Yaundé y Luanda.
Mientras en Europa la asistencia a las iglesias decrece, en África el fervor religioso se mantiene en alza, lo que convierte a este recorrido en una validación estratégica del poder de la fe en el hemisferio sur.
Tras concluir su paso por Guinea Ecuatorial el 23 de abril, se espera que el Vaticano confirme los detalles de su próxima visita a Sudamérica, prevista para finales de este año.
