Dos ataques armados dejaron al menos 24 víctimas en Honduras, incluyendo cinco agentes policiales y la Conferencia Episcopal exigió justicia.
TRES CLAVES:
1. En Colón, 19 trabajadores fueron asesinados en una finca de palma africana por hombres con uniformes policiales.
2. Cinco policías fueron secuestrados y ejecutados en Corinto durante un operativo contra narcotraficantes.
3. La Iglesia reclamó justicia y condena los crímenes.
La violencia en Honduras escaló con dos masacres que conmocionaron al país. Una Ocurrió en la finca de palma africana en Colón, donde los trabajadores que iniciaban su jornada fueron emboscados y asesinados por un grupo armado que vestía uniformes policiales.
Paralelamente, en Corinto, cinco policías fueron secuestrados y ejecutados durante un operativo irregular contra un líder narcotraficante, lo que derivó en la suspensión inmediata de la dirección de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas (Dipampco).
La Conferencia Episcopal de Honduras condenó enérgicamente estos crímenes, llamó a la sociedad a no aceptar justificaciones superficiales ni minimizar la gravedad de los hechos y reclamó a las autoridades a garantizar justicia y a implementar medidas efectivas para proteger a trabajadores rurales y a las fuerzas de seguridad.
Mientras tanto, la Secretaría de Seguridad mantiene operativos en las zonas afectadas, y Aseguraron que aún no se reportaron aprehensiones relacionadas con los ataques.
