El planeta acumula calor más rápido que nunca, con gases de efecto invernadero en niveles históricos y 11 años consecutivos de temperaturas récord. La ONU advierte que esta situación agrava fenómenos extremos y amenaza la seguridad alimentaria y laboral.
TRES CLAVES:
1. El desequilibrio energético global alcanzó su nivel más alto registrado.
2. Las últimas 11 años fueron los más calurosos en la historia moderna.
3. Tormentas intensas y subida del nivel del mar afectan a comunidades y elevan precios de alimentos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, destacó que el planeta está atrapando calor más rápido de lo que puede liberarlo, impulsado por concentraciones de gases de efecto invernadero sin precedentes en cientos de miles de años.
Esta acumulación genera un aumento constante de las temperaturas, evidenciado en la serie de 11 años consecutivos con récords térmicos.
Los impactos ya son palpables: tormentas más violentas, desaparición acelerada de glaciares y el aumento del nivel del mar ponen en riesgo la supervivencia de familias, elevan los precios de alimentos y afectan la salud y productividad de trabajadores y agricultores.
