La ministra británica Yvette Cooper aseveró que la interrupción del suministro de fertilizantes desde Irán, tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, amenaza la producción agrícola mundial y puede generar hambre en el planeta.
TRES CLAVES:
1. El bloqueo del estrecho de Ormuz afecta el suministro de fertilizantes clave para la agricultura global.
2. La crisis impacta tanto a países desarrollados como en desarrollo, aumentando la inseguridad alimentaria.
3. El Programa Mundial de Alimentos prevé 45 millones más de personas en inseguridad alimentaria si persiste el bloqueo.
La situación coincide con una temporada crucial para los cultivos, agravando las dificultades existentes tras la invasión rusa de Ucrania, que afectó especialmente a países africanos dependientes de las exportaciones de granos.
Cooper destacó que el bloqueo iraní no solo pone en riesgo a las naciones en desarrollo, sino también a las economías avanzadas, y advirtió que, de no restablecerse el suministro, será necesaria una mayor ayuda humanitaria internacional.
También subrayó la necesidad de fortalecer las alianzas globales para prevenir futuras crisis de este tipo.
Mientras tanto, Estados Unidos e Irán sostienen un diálogo mediado por Pakistán, aunque las tensiones por acciones militares en la zona dificultan la continuidad de las negociaciones.
