Ocurrió en la planta de procesamiento de sustancias peligrosas de la refinería MOL en el noroeste de Hungría, donde un oleoducto sigue ardiendo de forma descontrolada.
TRES CLAVES:
1. La explosión ocurrió en la refinería MOL, la mayor de Hungría, en el condado de Borsod-Abaúj-Zemplén.
2. Un oleoducto está ardiendo intensamente y aún no pudo ser controlado por los bomberos.
3. No se detectaron concentraciones peligrosas de sustancias tóxicas en la localidad cercana de Tiszaujvaros.
Las autoridades movilizaron a numerosos bomberos y servicios de rescate para controlar el fuego y atender a las víctimas.
El primer ministro Peter Magyar confirmó la cifra provisional de víctimas y aseguró que la población cercana no corre riesgo de intoxicación.
El ministro de Economía y Energía y el director general de MOL se desplazaron al lugar para supervisar la situación y coordinar la investigación sobre las causas del accidente.
La explosión genera preocupación por la seguridad industrial y el impacto ambiental en la región. Por ahora, el oleoducto continúa ardiendo y las labores de control y evaluación siguen en curso.
