El presidente de los Estados Unidos Donald Trump arremetió contra el Papa León XIV a quien calificó de “pésimo en política exterior”. El mandatario norteamericano escribió en su red social Truth y dijo del Sumo Pontífice que “no me gusta que se reúna con simpatizantes de (Barack) Obama”, ex presidente demócrata de los EE.UU.
Tres claves
1).- Trump formuló las críticas a León XIV mientras viajaba a bordo del Air Force One de regreso de Florida a Washington.
2).- El presidente de EE.UU. se refirió al Papa quien condenó en Medio Oriente durante una vigilia de oración especial en la Basílica de San Pedro, al mismo tiempo que Estados Unidos e Irán mantenían fallidas conversaciones de paz en Pakistán.
3).- El ataque de un presidente de los EE.UU al máximo representante de la Iglesia Católica no tiene precedentes y marca una brecha “inimaginable” entre la Casa Blanca y el Vaticano, señalan observadores internacionales .
En una larga en Truth, mientras aún viajaba en el Air Force One de regreso de Florida, el presidente estadounidense calificó a León XIV de «débil en el frente criminal y pésimo en política exterior».
«Habla del miedo a la administración Trump, pero no menciona el miedo que sintió la Iglesia Católica, y todas las demás organizaciones cristianas, durante la pandemia de covid-19, cuando sacerdotes, ministros y cualquier otra persona fueron arrestados por celebrar servicios religiosos», dijo el mandatario.
Trump se refirió a las recientes declaraciones del pontífice condenando la guerra durante una vigilia de oración especial en la Basílica de San Pedro, al mismo tiempo que Estados Unidos e Irán mantenían fallidas conversaciones de paz en Pakistán.
“No quiero un Papa que critique al presidente estadounidense porque estoy haciendo exactamente lo que me propusieron, con una victoria aplastante: reducir la delincuencia a mínimos históricos y crear el mejor mercado de valores de la historia», acotó el presidente
Trump dijo también que el Papa «debería estar agradecido conmigo porque, como todos saben, su nominación fue una sorpresa desconcertante. No figuraba en ninguna lista de papables y fue elegido por la Iglesia únicamente por ser estadounidense; de hecho, se creía que esta era la mejor manera de gestionar la relación con el presidente Donald J.Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano».
«Lamentablemente -continuó Trump-, la actitud de León, demasiado débil en los frentes del crimen y las armas nucleares, no me agrada en absoluto. Tampoco me gusta que se reúna con simpatizantes de Obama como David Axelrod, un fracasado de la izquierda, uno de los que hubieran querido ver arrestados a fieles y miembros del clero».
