El director de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, afirmó que la suspensión del enriquecimiento de uranio en Irán depende de decisiones políticas, no técnicas, y subrayó que la verificación es indispensable para cualquier acuerdo que se logre.
TRES CLAVES:
1. Grossi indicó que suspender el enriquecimiento por 5, 10 o 20 años no cambia técnicamente la situación.
2. Estados Unidos propone una suspensión mínima de 20 años sin retirar sanciones a Irán.
3. La OIEA exige un monitoreo exhaustivo para garantizar los cuidados en el programa nuclear iraní.
Grossi explicó que la posible suspensión del enriquecimiento de uranio por parte de Irán es una cuestión de confianza política más que una necesidad técnica y que esto implica que la duración de la suspensión no altera sustancialmente el aspecto técnico del programa nuclear iraní.
Y enfatizó que cualquier acuerdo debe incluir la verificación internacional para ser efectivo y evitar que no sea una promesa sin cumplimiento.
En el contexto de las negociaciones entre Washington y Teherán, Estados Unidos planteó una suspensión de al menos 20 años del enriquecimiento de uranio, sin ofrecer una retirada inmediata de sanciones, una demanda que Irán mantiene.
Grossi destacó que la OIEA espera ser llamada para implementar las salvaguardas necesarias y monitorear las instalaciones nucleares iraníes, especialmente el uranio enriquecido al 60% almacenado en Isfahán.
