En la IV reunión “En defensa de la democracia” en Barcelona, líderes de América Latina y España cuestionaron el papel de la ONU y exigieron el levantamiento del embargo estadounidense a Cuba.
TRES CLAVES:
1. Lula da Silva calificó a la ONU como ineficaz y criticó el veto de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
2. Claudia Sheinbaum propuso una declaración contra la intervención militar en Cuba y destacó el apoyo mexicano al país caribeño.
3. Brasil, España y México acordaron coordinar ayuda humanitaria para aliviar la crisis en Cuba y promover el diálogo.
La IV reunión “En defensa de la democracia” reunió en Barcelona a presidentes y líderes progresistas que coincidieron en la necesidad de reformar la ONU, especialmente el Consejo de Seguridad, para evitar decisiones unilaterales que afectan la paz mundial.
Lula da Silva advirtió que sin cambios, la situación global podría empeorar, mientras Pedro Sánchez y Gabriel Boric propusieron que la ONU sea liderada por una mujer tras el mandato de António Guterres.
El embargo económico y energético impuesto por Estados Unidos a Cuba fue otro eje central. Claudia Sheinbaum pidió que prevalezca el diálogo y rechazó la intervención militar, resaltando el apoyo constante de México desde 1962.
Lula da Silva urgió a poner fin al bloqueo para que los cubanos puedan decidir su futuro libremente. En respuesta, Brasil, España y México emitieron un comunicado conjunto para aumentar la ayuda humanitaria y buscar soluciones pacíficas.
La cumbre también marcó un avance en la relación México-España, con Sheinbaum destacando que no existe crisis diplomática y Sánchez anunciando que México será sede de la próxima reunión en 2027.
Este acercamiento sigue al reconocimiento del rey Felipe VI sobre abusos en la conquista de América, lo que contribuye a fortalecer los vínculos culturales y políticos entre ambos países.
