Al menos 15 migrantes de Perú, Ecuador y Colombia fueron enviados bajo un acuerdo bilateral y en una medida insólita que genera críticas por posibles violaciones a derechos humanos.
TRES CLAVES:
1. Quince migrantes latinoamericanos llegaron a Kinshasa en un vuelo desde Louisiana, incluidos 7 peruanos y 3 ecuatorianos.
2. Los migrantes permanecen en un hotel bajo vigilancia policial en la RDC, que niega reasentamiento permanente.
3. La política busca que terceros países reciban deportados cuando no pueden volver a sus países de origen.
El grupo de migrantes latinoamericanos fue trasladado a la República Democrática del Congo como parte de un acuerdo migratorio con Estados Unidos, que busca externalizar la recepción de personas deportadas.
La mayoría son peruanos, ecuatorianos y colombianos, quienes permanecen en un complejo hotelero cercano al aeropuerto de Kinshasa bajo vigilancia policial.
Las autoridades congoleñas enfatizan que la acogida es temporal y no implica un reasentamiento definitive mientras las cancillerías de Perú y Ecuador confirmaron la llegada y aseguraron que los migrantes están en condiciones seguras mientras se tramitan sus solicitudes de asilo en EE.UU.
Esta política, impulsada durante la administración Trump, es fuertemente cuestionada por organizaciones de derechos humanos que advierten sobre la vulnerabilidad de la RDC, un país con conflictos armados persistentes y limitada capacidad de protección.
Esta última acción se suma a acuerdos similares con otros países africanos como Eswatini y Guinea Ecuatorial.
