La medida del presidente argentino Javier Milei de cerrar la sala de prensa y bloquear el acceso a más de 50 medios acreditados, generó un fuerte rechazo de sindicatos, legisladores y organizaciones periodísticas y se consideró como un ataque directo a la libertad de expresión.
TRES CLAVES:
1. La central obrera calificó la prohibición como un “ataque directo a la libertad de expresión”.
2. Diputados de varios bloques pidieron reactivar la Comisión de Libertad de Expresión en el Congreso.
3. El Gobierno está siendo investigado por presuntos hechos de corrupción de varios funcionarios.
La decisión del gobierno nacional de impedir el ingreso de periodistas acreditados a Casa Rosada marca un hecho sin antecedentes en las últimas cinco décadas, incluso durante la dictadura cívico-militar.
Más de 50 medios de todo el país, con múltiples acreditados, se ven afectados por el cierre de la sala de prensa que no pueden relevar actos de Gobierno.
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires y el Foro de Periodismo Argentino repudiaron la medida, señalando que busca debilitar la libertad de expresión en un contexto de crisis económica y denuncias de corrupción.
Legisladores de distintos bloques solicitaron una reunión urgente con autoridades para exigir explicaciones y restablecer el acceso.
Aunque no se emitió una justificación oficial, versiones indican que la prohibición responde a una investigación sobre un supuesto caso de espionaje vinculado a la señal de noticias TN.
El hecho mantiene paralizada la cobertura directa de las actividades oficiales, generando preocupación por la transparencia y el control social del Gobierno, que se encuentra atosigado con múltiples hechos de corrupción con investigaciones judiciales en curso.
