El Gobierno australiano planea un impuesto del 2,25% sobre ingresos de las grandes corporaciones tecnológicas que no acuerden pagos con medios de noticias con el objetivo de sostener el periodismo local.
TRES CLAVES:
1. El impuesto aplica a empresas con ingresos locales superiores a 250 millones de dólares australianos, algo más de 179 millones de dólares americanos.
2. Plataformas que firmen acuerdos con medios evitarán el gravamen, con incentivos para pactos con medios pequeños.
3. Fondos recaudados se repartirán entre medios según criterios como el empleo de periodistas.
El plan, presentado por el Gobierno de Anthony Albanese, responde a la creciente distribución de noticias en redes sociales y buscadores, donde las plataformas se benefician sin compensar adecuadamente a los creadores de contenido periodístico.
La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, destacó que es justo que estas empresas contribuyan al trabajo del periodismo.
El borrador legislativo del Incentivo de Negociación con los Medios de Noticias (NBI) está abierto a consulta pública hasta el 18 de mayo y busca reemplazar el sistema actual, considerado insuficiente.
Se espera que la iniciativa genere hasta 250 millones de dólares australianos anuales (algo más de 179 millones de dólares americanos) para el sector, fortaleciendo la viabilidad del periodismo y la diversidad informativa.
