En Santa Marta, las naciones se comprometieron a una transición justa y ordenada para eliminar progresivamente los combustibles fósiles, en un encuentro que excluyó a Estados Unidos y priorizó la acción práctica sobre los debates.
TRES CLAVES:
1. Francia anunció un plan para eliminar carbón en 2030, petróleo en 2045 y gas en 2050.
2. Más de 250 expertos legales afirmaron que la eliminación de combustibles fósiles es una obligación jurídica.
3. La conferencia excluyó a grupos de presión de combustibles fósiles para enfocar debates en busca de soluciones.
La cumbre internacional en Santa Marta reunió a 56 países, principalmente europeos, para definir pasos concretos hacia la eliminación de combustibles fósiles, en un contexto marcado por la crisis energética global.
Estados Unidos no fue invitado debido a su política contraria a la transición energética.
La conferencia destacó por incluir a más de 1.000 organizaciones civiles, científicos y comunidades indígenas, ampliando el debate hacia impactos sociales y económicos.
Además, un panel de más de 500 científicos trabaja en una hoja de ruta para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados centígrados, abordando la reducción de emisiones y el uso de mecanismos financieros y tecnológicos.
La financiación de la transición sigue siendo un desafío, especialmente en el Sur Global, donde se exploran modelos como el uso de ingresos petroleros para proyectos limpios, aunque con limitaciones.
La reunión en Santa Marta marcó un cambio en la diplomacia climática al priorizar la acción práctica y la cooperación entre países comprometidos, preparando el terreno para la COP31 en 2026.
La cumbre dejó en claro que la eliminación de los combustibles fósiles es inevitable y urgente, y que la velocidad de esta transición será clave para enfrentar la crisis climática global.
