El Tribunal Supremo brasileño detuvo la aplicación de una norma que permitiría rebajas en la pena del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por conspirar tras las elecciones de 2022, en una suspensión que busca garantizar la seguridad jurídica.
TRES CLAVES:
1. Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses por intento de golpe tras las elecciones de 2022.
2. La ley aprobada por el Congreso buscaba reducir penas a Bolsonaro y otros implicados en la trama golpista.
3. La suspensión impide revisiones de condena hasta que el pleno del Supremo evalúe demandas contra la norma.
El magistrado Alexandre de Moraes ordenó la suspensión temporal de la ley que modificaba el cálculo de penas para delitos relacionados con la tentativa de golpe de Estado y la abolición violenta del Estado democrático.
Esta medida se tomó mientras la Corte Suprema estudia acciones presentadas por partidos de izquierda que cuestionan la constitucionalidad de la ley.
La normativa, aprobada tras que el Congreso revocara un veto presidencial, buscaba evitar la acumulación de ciertos delitos y permitir rebajas para quienes no ejercieron liderazgo ni financiaron las acciones golpistas.
Además de Bolsonaro, podrían beneficiarse exfuncionarios y militares como el excomandante de la Armada Almir Garnier y el general Walter Braga Netto.
Actualmente, Bolsonaro cumple arresto domiciliario por razones de salud y su defensa presentó un recurso para anular la sentencia, calificándola de injusta.
La suspensión ocurre en un contexto político polarizado y a pocos meses de las elecciones presidenciales, donde el expresidente apoya la candidatura de su hijo, Flavio Bolsonaro.
