En el Día de la Madre, la historia de Mildred Agnes Martínez Prevost volvió al centro de la escena: una bibliotecaria católica, cantante de coro y descendiente de criollos negros de Nueva Orleans, cuya fe marcó la formación de su hijo Robert Prevost, hoy papa León XIV.
Tres claves:
- Mildred Martínez Prevost nació en Chicago en una familia criolla de raíces negras vinculadas a Nueva Orleans.
- Fue bibliotecaria, cantante contralto en la vida parroquial y obtuvo una maestría en Educación.
- Su hijo Robert Prevost, criado en el sur de Chicago y luego misionero en Perú, se convirtió en León XIV, el primer papa nacido en Estados Unidos.
La historia familiar del papa León XIV abrió una dimensión nueva sobre su identidad estadounidense. Robert Francis Prevost, elegido pontífice en mayo de 2025, es hijo de Mildred Agnes Martínez Prevost, una mujer nacida en Chicago y descendiente de una familia criolla de color proveniente del Séptimo Distrito de Nueva Orleans, una zona clave de la historia afrocatólica de Luisiana. Investigaciones genealógicas citadas por medios estadounidenses reconstruyeron esa línea materna y mostraron que sus abuelos se identificaban en registros históricos como negros o mestizos antes de trasladarse a Chicago.
Mildred no fue solo “la madre del papa”. Fue una mujer formada, católica activa y trabajadora de la educación. Estudió bibliotecología en DePaul University, obtuvo una maestría en Educación y trabajó como bibliotecaria, incluso en Mendel Catholic High School, el colegio católico donde años después también enseñaría a su hijo Robert. La crónica difundida por Letters from Leo la presenta además como cantante contralto en su parroquia y como parte decisiva de la sensibilidad religiosa y musical del futuro pontífice.
El dato tiene fuerza simbólica porque León XIV es el primer papa estadounidense y su biografía condensa varias capas de la historia social de Estados Unidos: migración, catolicismo, mestizaje, negritud criolla, educación pública y vida parroquial en Chicago. People recordó que Robert Prevost nació en Chicago en 1955 y fue criado en Dolton, al sur de la ciudad, por Louis Marius Prevost y Mildred Martínez, en una familia profundamente vinculada a la Iglesia.
La lectura política y cultural es potente: detrás del primer papa nacido en Estados Unidos aparece una madre que no responde al molde tradicional de las élites eclesiásticas europeas, sino a una genealogía popular, afrocriolla, católica y urbana. En tiempos de disputa por migración, raza e identidad, la historia de Mildred Martínez Prevost muestra que también el Vaticano puede estar atravesado por una memoria estadounidense mestiza, negra, católica y trabajadora.
Por eso la frase “la mujer que hizo a un papa estadounidense” no funciona solo como homenaje maternal. También ilumina una historia más profunda: la de una madre del South Side de Chicago que, entre libros, coro parroquial y educación católica, ayudó a formar al hombre que llegaría al centro de la Iglesia mundial.
