Atef Nayib, exjefe de seguridad en Derá y primo de Bashar Al Assad, enfrenta cargos por asesinatos y detenciones arbitrarias durante la represión de 2011 en un juicio que marca el inicio de procesos contra responsables del antiguo régimen.
TRES CLAVES:
1. Nayib es acusado de supervisar asesinatos sistemáticos y detenciones arbitrarias en Derá durante la Primavera Árabe.
2. En la represión murieron 244 civiles, incluidos muchos niños, y 81 soldados, según ONG local.
3. La Comisión Nacional de Justicia Transicional lidera el enjuiciamiento de altos cargos capturados del régimen.
Nayib, primo del expresidente, es imputado por su rol en la supervisión de asesinatos sistemáticos y detenciones arbitrarias en un contexto donde el derecho sirio aún no tipifica crímenes de guerra o contra la humanidad.
La brutal ofensiva militar contra Derá, que duró diez días, dejó un saldo de 244 civiles muertos, muchos de ellos niños, y 81 soldados, según reportes del Centro de Estudios de Derechos Humanos de Damasco.
Esta represión fue uno de los detonantes de la guerra civil siria, que concluyó en diciembre de 2024 con la caída de Al Assad tras una ofensiva liderada por grupos armados y el actual presidente, Ahmed al Shara.
Actualmente, la Comisión Nacional de Justicia Transicional, encabezada por Abdul Basit Abdul Latif, se encarga de procesar a los altos mandos capturados del régimen.
La imputación de Nayib es considerada como un paso hacia la justicia, con la afirmación de que los crímenes graves contra la población siria son imprescriptibles.
