Esta situación provocó que rutas tradicionales del Medio Oriente se desvíen hacia Panamá, especialmente para buques entre el golfo de Estados Unidos y Asia.
TRES CLAVES:
1. El tráfico diario subió de 34 buques en enero a 40 en abril, tras el cierre del estrecho de Ormuz.
2. Los tanqueros pasaron de 7 a casi 12 tránsitos diarios y los graneleros de 10 a 15.
3. En abril, el precio de subasta por tránsito alcanzó hasta 385.000 dólares, frente a 135.000–140.000 dólares antes del conflicto.
El sistema del canal se basa en reservas anticipadas con cupos limitados diarios, que permiten a los barcos asegurar su tránsito con semanas o meses de antelación.
Si un buque adelanta su paso, el espacio liberado se reasigna mediante subasta, cuyo precio aumentó considerablemente en los últimos meses.
Actualmente, la congestión no se considera un problema, ya que la mayoría de los barcos en fila cuentan con reservas confirmadas.
Sin embargo, la alta demanda mantiene una lista de espera con más de 100 embarcaciones, reflejando la presión sobre la capacidad operativa del canal panameño.
