La Asamblea Legislativa aprobó una reforma que amplía las facultades del Ministerio de Agricultura para certificar y supervisar productos cárnicos, lácteos, acuícolas y pesqueros en una medida que busca alinear la normativa con estándares internacionales y facilitar el comercio.
TRES CLAVES:
1. El Ministerio de Agricultura y Ganadería podrá certificar procesos de elaboración de productos avícolas, porcinos, bovinos, lácteos, miel, ovoproductos, acuícolas y pesqueros.
2. Se incorpora una disposición que obliga a adoptar medidas basadas en normativas internacionales y acuerdos comerciales vigentes.
3. Los productos lácteos deberán cumplir el Reglamento Técnico Centroamericano RTCA 67.04.65:12 para etiquetado y composición.
La reforma a la Ley de Protección a la Sanidad Vegetal, Salud Animal e Inocuidad de los Alimentos no Procesados amplía las atribuciones del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) para fortalecer la vigilancia sanitaria.
Con 58 votos, la Asamblea Legislativa estableció que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) tendrá potestad para certificar procesos en establecimientos nacionales y extranjeros que elaboren productos de origen animal y vegetal.
Además, la ley incorpora una sección específica para alimentos cárnicos, lácteos, miel, acuícolas y pesqueros, que obliga a adoptar medidas de equivalencia basadas en normativas internacionales y acuerdos comerciales ratificados por El Salvador.
Esto busca homologar los procesos sanitarios nacionales con estándares globales, facilitando la exportación y comercialización.
En particular, los productos lácteos y sus mezclas deberán ajustarse al Reglamento Técnico Centroamericano RTCA 67.04.65:12, que regula la denominación, composición y etiquetado, mejorando la transparencia para los consumidores.
La reforma responde a la necesidad de actualizar la legislación ante los retos del comercio internacional y la inocuidad alimentaria.
Las nuevas facultades del MAG entrarán en vigor tras la publicación oficial del decreto, y el sector productivo deberá adaptarse a los nuevos controles y certificaciones.
