Los sondeos muestran un escenario competitivo entre Lula y el bolsonarismo.
Tres claves
1. Empate técnico en intención de voto.
2. Alta polarización electoral.
3. Necesidad de reforzar campaña.
Las encuestas muestran una competencia ajustada.
La polarización limita alternativas.
Lula refuerza su presencia pública y discurso político.
