El director ejecutivo de TotalEnergies alertó que el cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría generar una crisis energética global, y sostuvo que incluso negociar con Irán sería una alternativa menos costosa.
Tres claves:
1. El CEO de TotalEnergies afirmó que reabrir Ormuz es prioritario, incluso si implica negociar o pagar para garantizar el flujo energético.
2. Advirtió que en pocos meses podrían registrarse faltantes graves de combustibles clave como diésel y jet fuel.
3. La declaración refleja el nivel de tensión del sistema energético global ante el bloqueo de una ruta crítica.
El director ejecutivo de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, lanzó una advertencia contundente sobre el impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz. Según explicó, garantizar la reapertura de esa vía es una prioridad absoluta para evitar un colapso en el suministro energético global.
En ese contexto, el ejecutivo planteó que incluso sería preferible encontrar mecanismos de entendimiento con Irán antes que enfrentar un cierre prolongado del paso marítimo. Su planteo apunta a una lógica pragmática: evitar una interrupción masiva del comercio de petróleo y derivados.
El estrecho de Ormuz es uno de los principales cuellos de botella del sistema energético mundial, por donde circula cerca del 20% del petróleo global. La paralización de esa ruta ya impacta en los precios y en la logística internacional, generando preocupación en empresas y gobiernos.
La advertencia de TotalEnergies refleja un cambio en el tono del sector energético, donde las grandes compañías comienzan a contemplar soluciones excepcionales frente a una crisis que amenaza con alterar el equilibrio del mercado global.
