El 64% de la población en América Latina y el Caribe está insatisfecha con sus democracias, y crece la disposición a aceptar regímenes autoritarios si resuelven problemas.
TRES CLAVES:
1. El 64 % de la población regional no está satisfecha con el funcionamiento democrático.
2. América Latina es la región en desarrollo con más gobiernos electos democráticamente.
3. La inteligencia artificial, la crisis climática y la desinformación son nuevas presiones sobre la democracia.
La directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, señaló que las democracias en la región están en un punto crítico.
Aunque la mayoría sigue prefiriendo sistemas democráticos, la insatisfacción crece y un sector importante estaría dispuesto a aceptar regímenes no democráticos si estos solucionan sus problemas.
Muschett destacó que esta tensión es consecuencia de los avances democráticos que han elevado las expectativas ciudadanas, pero también de nuevas amenazas como la polarización, la inteligencia artificial, la crisis climática y la desinformación, que afectan la percepción pública sobre la democracia.
El informe del PNUD plantea que la relación entre democracia, desarrollo humano y capacidad estatal es clave para el progreso, y advierte que la renovación democrática requiere voluntad ciudadana y no sucederá de forma orgánica.
La directora enfatizó la necesidad de un diálogo intergeneracional para preservar la memoria democrática y evitar retrocesos autoritarios.
Actualmente, América Latina y el Caribe mantienen la mayor proporción de gobiernos electos democráticamente en su historia, pero la región debe transformar la presión actual en un impulso para definir su futuro político, social y económico.
