El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, afirmó que el organismo no debe alinearse con ninguna de las partes en la crisis venezolana, para preservar su capacidad de mediación.
Tres Claves:
- Albert Ramdin sostuvo que la OEA no debe tomar partido en la situación de Venezuela.
- El enfoque marca un cambio respecto a gestiones anteriores más confrontativas.
- La estrategia apunta a posicionar al organismo como mediador “seguro y honesto”.
“Si tomáramos partido en Venezuela, seríamos parte del problema”, afirmó el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, en una entrevista con EFE.
El diplomático surinamés explicó que la organización busca “facilitar soluciones” y que “juzgar a uno u otro no ayuda”, en una definición que apunta a evitar la polarización y sostener canales de diálogo.
Ramdin, que asumió el cargo en 2025, marca así una diferencia con la etapa anterior de la OEA, donde el organismo tuvo una postura más directa frente al gobierno venezolano. Ahora, la prioridad es construir condiciones para una salida negociada, con la institución funcionando como espacio de discusión entre las partes.
El secretario general también señaló que el país “tiene que transicionar hacia una democracia plena”, aunque insistió en que ese proceso debe darse a través del diálogo y no de la confrontación institucional.
La posición refleja una redefinición del rol de la OEA en la región: menos intervención directa y mayor énfasis en la mediación, en un contexto de alta sensibilidad política en América Latina.
