El androide Gabi fue oficialmente ordenado monje budista en Seúl en un intento por enfrentar la caída de fieles en Corea del Sur.
TRES CLAVES:
1. Gabi recibió su certificado oficial con su fecha de fabricación, el 3 de marzo de 2026, igual que un monje humano.
2. Solo el 16% de los coreanos se identifican como budistas, frente al 23% en 2005.
3. La Orden Jogye ordenó 99 nuevos monjes en 2025, menos de la mitad que hace diez años.
El robot Gabi, de 1,30 metros, fue vestido con túnica ceremonial y rosario para la ceremonia en el Venerable Templo Sungwon, sede de la Orden Jogye, el movimiento budista más grande de Corea del Sur.
Su ordenación se realizó en un contexto de disminución sostenida de seguidores y nuevos monjes en el país.
La Orden Jogye enfrenta un desafío demográfico, con una caída significativa en la identificación religiosa budista en la población coreana durante las últimas dos décadas.
La incorporación de un androide como monje representa un esfuerzo por innovar y atraer atención hacia la tradición budista.
Esta iniciativa marca un hito en la relación entre la tecnología y la religión.
Por ahora, Gabi simboliza la búsqueda de nuevas formas para mantener viva la fe en un contexto de cambio social.
