El gobierno británico descartó cualquier modificación en su postura sobre las Islas Malvinas, pese a rumores de que Estados Unidos podría favorecer a la Argentina por tensiones con aliados de la OTAN.
TRES CLAVES:
1. El portavoz británico negó responder a rumores sobre un posible cambio de postura de Estados Unidos hacia las Malvinas.
2. Londres sostiene que la soberanía de las Malvinas pertenece al Reino Unido y defiende la autodeterminación de sus habitantes.
3. Los isleños votaron mayoritariamente por mantener su estatus como territorio británico de ultramar.
En medio de especulaciones sobre un posible giro de la administración Trump para favorecer a Argentina en la disputa por las Islas Malvinas, el gobierno británico reafirmó su posición inalterable.
La declaración se produjo tras consultas sobre un memorándum atribuido al Pentágono que sugería un cambio en la política estadounidense como represalia contra aliados de la OTAN.
Londres recordó que la soberanía sobre el archipiélago, escenario de la guerra de 1982, es un legado colonial británico y que la autodeterminación de sus habitantes es un principio fundamental.
El gobierno de Keir Starmer subrayó que los isleños expresaron su deseo de seguir siendo territorio británico de ultramar, reafirmación que mantiene la tensión diplomática y confirma que, por ahora, no habrá modificaciones en la postura oficial del Reino Unido respecto a las Islas Malvinas.
