Un grupo de diputados opositores plantea que antes de convocar a elecciones en Venezuela es necesario reconstruir las instituciones y mejorar la economía, como condición para garantizar un proceso legítimo.
Tres claves:
1. Un bloque opositor de 12 diputados sostiene que las elecciones están en agenda, pero subordinadas a una transformación institucional profunda.
2. Plantean que sin cambios en el Estado no hay garantías de alternancia real en el poder ni confianza en el sistema electoral.
3. Proponen priorizar medidas económicas concretas que impacten en la vida cotidiana como base para cualquier transición política.
El llamado Grupo Parlamentario Libertad, integrado por 12 diputados de la Asamblea Nacional, afirmó que el debate electoral no está descartado, pero debe ser posterior a un proceso de “reinstitucionalización” del país. Según expresaron en rueda de prensa, consideran imprescindible modificar estructuras del Estado para que cualquier elección tenga legitimidad y garantías.
El diputado Stalin González explicó que el objetivo es avanzar primero en un conjunto de propuestas —incluyendo aspectos económicos— que permitan iniciar una renovación institucional. En ese sentido, sostuvo que las actuales instituciones requieren cambios profundos para habilitar un escenario de competencia política real y con alternancia.
Aunque reconocen que la convocatoria electoral y el tiempo en el poder de la presidenta de Venezuela forman parte de la discusión política, insisten en que esos procesos deben estar precedidos por condiciones materiales y políticas que los hagan viables. La estrategia apunta a construir una base institucional y económica que evite repetir procesos electorales sin garantías efectivas.
