A un año de la muerte de Papa Francisco, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, destacó la vigencia de su mensaje y planteó que el principal desafío actual es llevar a la práctica sus enseñanzas.
Tres Claves:
- Jorge García Cuerva afirmó que el “enorme compromiso” es vivir el magisterio de Francisco en la vida cotidiana.
- Reivindicó los homenajes masivos como espacios de encuentro social y espiritual sin contenido partidario.
- Puso el foco en problemas actuales como la soledad y la necesidad de comunidades que acompañen.
“Lo primero que se me cruza es una profunda acción de gracias… y el enorme compromiso ahora de vivir su magisterio”, sostuvo García Cuerva al recordar a Francisco en el primer aniversario de su fallecimiento.
El arzobispo destacó el acto realizado en Plaza de Mayo como un “encuentro” que logró combinar lo cultural y lo religioso, y subrayó que permitió acercar el mensaje del papa a los jóvenes y a la sociedad en general. Según explicó, se trató de una convocatoria amplia y sin tintes políticos, centrada en la figura del pontífice.
En su reflexión, también advirtió sobre una problemática social más profunda: “hay mucha soledad”, señaló, y planteó la necesidad de que las comunidades parroquiales funcionen como “hospitales de campaña”, retomando una de las imágenes más características del papa Francisco para describir una Iglesia cercana a quienes sufren.
