El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva defendió en su visita a Alemania, la trayectoria pionera de los biocombustibles de su país al tiempo que invitó a quien quiera producir energía más barata que “mire a Brasil”. El mandatario sudamericano realizó declaraciones en el marco de la Reunión Económica Brasil-Alemania, celebrada en Hannover.
Tres claves
1).-El etanol producido en Brasil produce más energía por hectárea y tiene la huella de carbono más pequeña del mundo, afirmó Lula.
2).- La UE espera alcanzar el 50% de energías renovables en su matriz energética para 2050, mientras que Brasil ya alcanzó este objetivo en 2025.
3).- “Estamos dispuestos a dejar de ser un país en desarrollo y queremos convertirnos en un país desarrollado” subrayó el presidente de Brasil en Hannover.
«Nuestro etanol, elaborado a partir de caña de azúcar, produce más energía por hectárea plantada, tiene una de las huellas de carbono más pequeñas del mundo y reduce las emisiones hasta en un 90% en comparación con la gasolina», dijo Lula citando que la UE espera alcanzar el 50% de energías renovables en su matriz energética para 2050, mientras que Brasil ya alcanzó este objetivo en 2025.
En su discurso, Lula destacó que el transporte es actualmente uno de los principales obstáculos en el proceso de descarbonización de Europa. «A pesar de ello, la Unión Europea está revisando su normativa sobre biocombustibles. Hay propuestas sobre la mesa que ignoran las prácticas sostenibles en el uso de la tierra brasileña».
El presidente recordó que, en enero, entró en vigor un «mecanismo unilateral» para el cálculo de las emisiones de carbono que no tiene en cuenta el bajo nivel de emisiones del proceso de producción brasileño basado en fuentes renovables.
“Estas iniciativas podrían obstaculizar el suministro de energía limpia a los consumidores europeos en un momento crítico. Elevar los estándares ambientales es necesario, pero no es el enfoque correcto. Adoptar criterios que ignoran otras realidades perjudica a los productores brasileños”, agregó.
“Estamos dispuestos a dejar de ser un país en desarrollo y queremos convertirnos en un país desarrollado. Y no desaprovecharemos las oportunidades que la transición energética ofrece al mundo. Quien quiera producir con energía más barata y verdaderamente limpia, que mire a Brasil, porque tenemos el espacio y la oportunidad para quienes quieran invertir en el futuro”, concluyó.
